SALTA (Por Franco Alvarado para Voces Críticas) Las recientes declaraciones del diputado por Rosario de la Frontera, Gustavo Orozco, donde señala que el intendente de Tartagal, Franco Hernández Berni, tiene “la cara quebrada”, nos remiten a un escenario verdaderamente cinematográfico, haciéndonos recordar aquel clásico protagonizado por Al Pacino: Scarface (Cara Cortada).

Claro, los tiempos cambian y, en otras épocas, los hampones tenían cierta dignidad estética. Vestían trajes de raya diplomática, fumaban habanos, hablaban poco y, cuando había que ajustar cuentas, dejaban una cabeza de caballo sobre la cama. Eran criminales, sí, pero con departamento de marketing.

Después apareció Scarface (Cara Cortada). Tony Montana nos enseñó que la cocaína, las ametralladoras y las mansiones eran incompatibles con una muerte tranquila. Al protagonista le quedó la cara cortada. Era una cicatriz con glamour cinematográfico.

Voces Críticas