ARGENTINA (Redacción Voces Críticas) La reforma de la Ley de Tierras provocó una nueva crisis dentro de La Libertad Avanza. La vicepresidenta Victoria Villarruel y la jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, protagonizaron una fuerte discusión por el proyecto que modifica las restricciones para la compra de campos por parte de extranjeros. Mientras Villarruel acusó al Gobierno de querer “vender” y “rifar” el país, Bullrich defendió la iniciativa al asegurar que “no se venden tierras, se desarrolla el país”.
El intercambio comenzó luego del triunfo de la Selección argentina frente a Inglaterra, cuando Villarruel propuso suspender la sesión prevista en el Senado. La vicepresidenta sostuvo que los legisladores querían regresar a sus provincias y cuestionó que fueran convocados para tratar una ley que consideró “indignante” por el capítulo referido a las tierras rurales. Bullrich rechazó el planteo y afirmó que el desafío del oficialismo era avanzar con las reformas necesarias para cambiar el país.
La discusión escaló rápidamente. Villarruel cuestionó que la flexibilización de las restricciones pudiera afectar la soberanía territorial y vinculó el debate con las Islas Malvinas. También acusó al Gobierno de estar alejado de la realidad económica, al señalar que cierran pequeñas y medianas empresas, que muchas familias están endeudadas y que “la gente no tiene para comer”. Bullrich respondió que los argentinos quieren progresar y dejar atrás el “subdesarrollo” y el “populismo”.
El enfrentamiento continuó con descalificaciones personales, referencias a Karina Milei y reproches por el recorrido político de ambas dirigentes. Bullrich pronosticó el final de la carrera política de Villarruel, mientras la titular del Senado la calificó como parte de la “casta”. El intercambio dejó expuesto el profundo deterioro de la relación entre dos de las figuras más importantes del oficialismo.
El proyecto, impulsado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, elimina límites generales a la cantidad de tierras rurales que pueden quedar en manos extranjeras y otorga un mayor poder de decisión a las provincias. También establece que, si las autoridades no presentan objeciones dentro de los 180 días, la operación quedará autorizada. Debido a la falta de votos, el Senado resolvió pasar a un cuarto intermedio y postergó el debate hasta el 6 de agosto.
