SALTA (Redacción Voces Críticas) El ministro de Gobierno de Salta, Ignacio Jarsún, cuestionó las dificultades que atraviesan distintas obras de financiamiento nacional y aseguró que la Provincia debió intervenir para evitar que algunos proyectos quedaran abandonados. Entre los casos que mencionó figuran el puente de Vaqueros y las plantas depuradoras de Salta Capital y Cafayate.

Sobre el puente de Vaqueros, Jarsún afirmó que las gestiones provinciales fueron decisivas para sostener los trabajos. “Si realmente la Provincia no intervenía, esa obra se abandonaba”, sostuvo. Según explicó, Salta insistió ante Nación para garantizar la continuidad del proyecto, debido a que una paralización prolongada podría encarecer su reactivación por la inflación, el deterioro de lo ya construido y el aumento de los costos.

El funcionario señaló que el problema se repite en otros proyectos originalmente financiados por el Gobierno nacional. “Muchas obras quedaron paradas, eran obras nacionales, pero Salta empezó a ver cómo hacía para empezar a terminarlas”, indicó. En ese sentido, remarcó que se trata de inversiones importantes que no estaban previstas inicialmente como obligaciones del presupuesto provincial.

En cuanto a la planta depuradora de Salta Capital, Jarsún explicó que los trabajos estuvieron detenidos durante algunos meses por una deuda de seis meses con la empresa contratista. De acuerdo con su relato, los pagos comenzaron luego a regularizarse y la obra retomó su ritmo. También destacó la participación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en el financiamiento y sostuvo que Nación actúa como intermediaria en esos desembolsos.

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