SALTA (Por Franco Alvarado para Voces Críticas) Debe reconocerse que el intendente de Tartagal, Franco Hernández Berni, es un adelantado a su tiempo porque es el primero en haber convertido a su municipio en una sucursal de Silicon Valley; allí hay empleados virtuales, gastos en el metaverso y un intendente que funciona como un holograma, mientras la ciudad funciona en modo supervivencia.
En esta era digital hay municipios que administran ciudades y otros que administran redes sociales.
Y después están aquellos que parecen haber descubierto una categoría superadora: el municipio virtual, ese maravilloso lugar donde las calles están impecables, los servicios funcionan, el intendente está siempre presente y todo marcha tan maravillosamente que uno solo tiene que mirar una pantalla para comprobarlo.
Porque, según las últimas denuncias formuladas públicamente por una concejal de Tartagal, existiría una suerte de “arsenal audiovisual” preparado para sostener la presencia del jefe comunal mientras este se encuentra ausente. Filmaciones, spots y publicaciones previamente elaboradas permitirían mantener la actividad en las redes como si el funcionario estuviera allí, trabajando denodadamente.
