SALTA (Redacción Voces Críticas) Las jornadas de protesta organizadas por los gremios docentes en la UNSa llegaron a su fin este viernes, tras un paro de 48 horas que afectó el normal desarrollo de las actividades académicas. La medida de fuerza, implementada jueves y viernes, tuvo como ejes centrales la exigencia de una recomposición salarial urgente frente al impacto inflacionario y el pedido de cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.

Al término de la huelga, la secretaria general de la Asociación de Docentes e Investigadores de la UNSa, Pamela Pérez, realizó un balance ante el medio InformateSalta, valorando la respuesta obtenida en las diferentes unidades académicas y destacando la adhesión generalizada de la comunidad universitaria.

De acuerdo con la evaluación brindada por la referente gremial, la adhesión de los trabajadores universitarios superó las expectativas en los distintos espacios de la casa de altos estudios. «El acatamiento fue cercano al 70%, realmente se vio en las aulas vacías y en las áreas operativas de administración que confluyeron con el sector no docente», detalló la dirigente sindical al repasar el impacto de la huelga.

Asimismo, la titular de ADIUNSa expuso cifras concretas sobre la pérdida de poder adquisitivo del sector. Según indicó, el retraso acumulado en los haberes generó una brecha profunda: «En julio los trabajadores de las universidades nacionales deberíamos haber cobrado un 31,2% más de lo que efectivamente hemos percibido, la deuda acumulada ya supera los 3,6 salarios».

Por último, la continuidad de las medidas de fuerza quedó atada directamente al resultado de las próximas mesas de negociación y a la oferta que el Ejecutivo presente en los canales oficiales.



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