Miguel Nanni asumió la presidencia de la Auditoría General de la Provincia de Salta con el objetivo de mejorar el funcionamiento del organismo y recuperar la confianza pública en sus controles. En una entrevista con Radio Salta, sostuvo que la institución cumple un rol central dentro del sistema democrático porque fiscaliza cómo se administran los recursos que aportan los salteños.
El exlegislador reconoció que su nuevo cargo implica un cambio de perspectiva respecto de su trayectoria política. “A mí me tocó estar del otro lado del mostrador”, señaló, al recordar que durante años participó en la elaboración de leyes y presupuestos y que ahora deberá controlar cómo se ejecutan. También remarcó que, una vez dentro de la Auditoría, la pertenencia partidaria debe quedar de lado.
Nanni admitió que el organismo arrastra problemas internos, disidencias públicas y demoras en los controles. “Ha venido vapuleada, esa es la verdad”, afirmó. Para el nuevo presidente, uno de los principales desafíos será mejorar la productividad y lograr que los informes lleguen a tiempo, ya que una auditoría tardía pierde buena parte de su utilidad.

